Conservas Saura

Saura, empresa familiar con raíces en Alicante y una amplia trayectoria en el sector de las conservas vegetales, afrontaba la construcción de su identidad desde cero. El desafío consistía en crear una marca capaz de equilibrar tradición y cercanía con una imagen preparada para competir en un mercado exigente, manteniendo coherencia y reconocimiento a lo largo de un amplio portfolio de productos. El proyecto partió de la creación de un universo visual propio, concebido como un sistema claro y consistente capaz de transmitir confianza y facilitar la lectura del producto tanto para el consumidor final como en el punto de venta. A partir de este planteamiento se desarrolló una identidad completa junto a un sistema de packaging estructurado mediante una codificación cromática por variedades y gamas. El uso del color se convierte así en el eje organizador del sistema, permitiendo identificar rápidamente cada referencia, mejorar la navegación en el lineal y reforzar la visibilidad de la marca frente a la competencia. El resultado es una identidad coherente y reconocible, aplicada a más de cincuenta referencias de producto y preparada para acompañar el crecimiento futuro de la marca sin perder claridad ni consistencia visual.

Saura, empresa familiar con raíces en Alicante y una amplia trayectoria en el sector de las conservas vegetales, afrontaba la construcción de su identidad desde cero. El desafío consistía en crear una marca capaz de equilibrar tradición y cercanía con una imagen preparada para competir en un mercado exigente, manteniendo coherencia y reconocimiento a lo largo de un amplio portfolio de productos. El proyecto partió de la creación de un universo visual propio, concebido como un sistema claro y consistente capaz de transmitir confianza y facilitar la lectura del producto tanto para el consumidor final como en el punto de venta. A partir de este planteamiento se desarrolló una identidad completa junto a un sistema de packaging estructurado mediante una codificación cromática por variedades y gamas. El uso del color se convierte así en el eje organizador del sistema, permitiendo identificar rápidamente cada referencia, mejorar la navegación en el lineal y reforzar la visibilidad de la marca frente a la competencia. El resultado es una identidad coherente y reconocible, aplicada a más de cincuenta referencias de producto y preparada para acompañar el crecimiento futuro de la marca sin perder claridad ni consistencia visual.