Agrosevilla

Agrosevilla, líder mundial en aceituna de mesa y uno de los principales exportadores de aceite de oliva en España, atravesaba un profundo proceso de transformación estratégica que afectaba a toda la organización. El desafío consistía en trasladar esa evolución al territorio de marca, construyendo una identidad capaz de reflejar el cambio sin perder la esencia, la autenticidad ni el legado de la compañía. El proyecto se desarrolló junto a FutureBrand, partiendo de la definición de una nueva promesa de marca bajo el concepto «Re-aprender para vivir plenamente». Esta idea se convierte en un compromiso tanto interno como externo: una marca formada por personas auténticas, abiertas al cambio y capaces de entender la evolución como una oportunidad constante para descubrir nuevos caminos. A partir de este planteamiento se llevó a cabo un ejercicio de simplificación y claridad que incluyó el ajuste estratégico del naming, unificando Agro y Sevilla para reforzar coherencia y reconocimiento. La identidad visual evoluciona reinterpretando la hoja histórica de la marca y combinándola con un logotipo tipográfico que permite una convivencia natural entre símbolo y denominación. El resultado es una identidad alineada con el proceso de transformación de la compañía, capaz de preservar su legado mientras proyecta una visión más contemporánea y preparada para competir en un mercado global.

Agrosevilla, líder mundial en aceituna de mesa y uno de los principales exportadores de aceite de oliva en España, atravesaba un profundo proceso de transformación estratégica que afectaba a toda la organización. El desafío consistía en trasladar esa evolución al territorio de marca, construyendo una identidad capaz de reflejar el cambio sin perder la esencia, la autenticidad ni el legado de la compañía. El proyecto se desarrolló junto a FutureBrand, partiendo de la definición de una nueva promesa de marca bajo el concepto «Re-aprender para vivir plenamente». Esta idea se convierte en un compromiso tanto interno como externo: una marca formada por personas auténticas, abiertas al cambio y capaces de entender la evolución como una oportunidad constante para descubrir nuevos caminos. A partir de este planteamiento se llevó a cabo un ejercicio de simplificación y claridad que incluyó el ajuste estratégico del naming, unificando Agro y Sevilla para reforzar coherencia y reconocimiento. La identidad visual evoluciona reinterpretando la hoja histórica de la marca y combinándola con un logotipo tipográfico que permite una convivencia natural entre símbolo y denominación. El resultado es una identidad alineada con el proceso de transformación de la compañía, capaz de preservar su legado mientras proyecta una visión más contemporánea y preparada para competir en un mercado global.