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Con motivo de su centenario, la compañía necesitaba revisar su estrategia y actualizar su identidad visual para construir un nuevo relato de marca: poner en valor cien años de trayectoria sin caer en la nostalgia, y proyectar al mismo tiempo su papel en la innovación tecnológica, la integridad en las relaciones y la capacidad de adaptación. El desafío consistía en equilibrar legado y futuro, tradición y evolución, en una marca preparada para seguir operando en contextos tecnológicos complejos. El proyecto se desarrolló junto a FutureBrand, abordando tanto la redefinición de la marca corporativa como la creación de la identidad específica del centenario. El sistema debía transmitir continuidad y solidez, pero también reinvención, versatilidad y una visión de largo plazo. A partir de este planteamiento se diseñó una identidad basada en una tipografía con personalidad propia acompañada de gestos gráficos característicos. El icono incorpora una espiral que simboliza reinvención continua, flexibilidad y evolución constante. La paleta cromática aporta distinción y seriedad, incorporando tonos turquesa como acento tecnológico que refuerza el carácter innovador de la marca. El resultado es un sistema visual sólido y contemporáneo que celebra el centenario sin perder foco en el futuro, reforzando el posicionamiento corporativo y alineando la expresión de marca con su visión tecnológica.
Con motivo de su centenario, la compañía necesitaba revisar su estrategia y actualizar su identidad visual para construir un nuevo relato de marca: poner en valor cien años de trayectoria sin caer en la nostalgia, y proyectar al mismo tiempo su papel en la innovación tecnológica, la integridad en las relaciones y la capacidad de adaptación. El desafío consistía en equilibrar legado y futuro, tradición y evolución, en una marca preparada para seguir operando en contextos tecnológicos complejos. El proyecto se desarrolló junto a FutureBrand, abordando tanto la redefinición de la marca corporativa como la creación de la identidad específica del centenario. El sistema debía transmitir continuidad y solidez, pero también reinvención, versatilidad y una visión de largo plazo. A partir de este planteamiento se diseñó una identidad basada en una tipografía con personalidad propia acompañada de gestos gráficos característicos. El icono incorpora una espiral que simboliza reinvención continua, flexibilidad y evolución constante. La paleta cromática aporta distinción y seriedad, incorporando tonos turquesa como acento tecnológico que refuerza el carácter innovador de la marca. El resultado es un sistema visual sólido y contemporáneo que celebra el centenario sin perder foco en el futuro, reforzando el posicionamiento corporativo y alineando la expresión de marca con su visión tecnológica.



