Fundador

Con un legado que se remonta a 1730, Fundador necesitaba actualizar su comunicación para conectar con un consumidor contemporáneo: inconformista, curioso y abierto a descubrir nuevas formas de disfrutar el brandy. El desafío pasaba por reinterpretar la marca desde códigos actuales sin perder su carácter ni diluir su historia, evitando lecturas excesivamente clásicas o ancladas en el pasado. El proyecto, desarrollado junto a MIO Group, planteó la construcción de un nuevo universo visual capaz de ampliar el imaginario de la marca y renovar el momento de consumo. La evolución del discurso situó a Fundador en un territorio más cultural, social y experiencial, alejándolo de códigos tradicionales y acercándolo a un lenguaje visual contemporáneo. A partir de este planteamiento se definió un sistema creativo digital-first, con una codificación visual por gamas de producto y una activación centrada principalmente en redes sociales. La inteligencia artificial se incorporó como herramienta de apoyo creativo para generar nuevas narrativas y modelos visuales, ampliando las posibilidades expresivas de la marca. El resultado es una comunicación más audaz y actual, que actualiza la percepción de Fundador y refuerza su relevancia cultural en un contexto digital en constante evolución.
Con un legado que se remonta a 1730, Fundador necesitaba actualizar su comunicación para conectar con un consumidor contemporáneo: inconformista, curioso y abierto a descubrir nuevas formas de disfrutar el brandy. El desafío pasaba por reinterpretar la marca desde códigos actuales sin perder su carácter ni diluir su historia, evitando lecturas excesivamente clásicas o ancladas en el pasado. El proyecto, desarrollado junto a MIO Group, planteó la construcción de un nuevo universo visual capaz de ampliar el imaginario de la marca y renovar el momento de consumo. La evolución del discurso situó a Fundador en un territorio más cultural, social y experiencial, alejándolo de códigos tradicionales y acercándolo a un lenguaje visual contemporáneo. A partir de este planteamiento se definió un sistema creativo digital-first, con una codificación visual por gamas de producto y una activación centrada principalmente en redes sociales. La inteligencia artificial se incorporó como herramienta de apoyo creativo para generar nuevas narrativas y modelos visuales, ampliando las posibilidades expresivas de la marca. El resultado es una comunicación más audaz y actual, que actualiza la percepción de Fundador y refuerza su relevancia cultural en un contexto digital en constante evolución.




