Casa Fundador

Trasladar el universo de Fundador al territorio gastronómico implicaba algo más que abrir un restaurante. El reto consistía en interpretar el sistema de marca existente y hacerlo convivir de forma natural con un entorno arquitectónico, gastronómico y sensorial, manteniendo coherencia con la marca madre sin imponer una identidad artificial o desconectada. El proyecto se planteó desde la continuidad con el universo Fundador, integrando la identidad con la arquitectura, el interiorismo y la experiencia culinaria. La intervención debía reforzar conceptos como hogar, tradición y autenticidad, manteniendo una presencia cercana y coherente en todo el espacio. A partir del sistema de marca existente se desarrolló un lenguaje visual adaptable a distintos soportes físicos y espaciales, desde señalética y comunicación hasta elementos integrados en el propio entorno del restaurante. El resultado es una extensión de marca sólida y reconocible, donde Fundador trasciende el producto para convertirse también en una experiencia. Porque cuando una marca entra en el espacio físico, su identidad deja de ser solo visual para convertirse en parte del lugar.

Trasladar el universo de Fundador al territorio gastronómico implicaba algo más que abrir un restaurante. El reto consistía en interpretar el sistema de marca existente y hacerlo convivir de forma natural con un entorno arquitectónico, gastronómico y sensorial, manteniendo coherencia con la marca madre sin imponer una identidad artificial o desconectada. El proyecto se planteó desde la continuidad con el universo Fundador, integrando la identidad con la arquitectura, el interiorismo y la experiencia culinaria. La intervención debía reforzar conceptos como hogar, tradición y autenticidad, manteniendo una presencia cercana y coherente en todo el espacio. A partir del sistema de marca existente se desarrolló un lenguaje visual adaptable a distintos soportes físicos y espaciales, desde señalética y comunicación hasta elementos integrados en el propio entorno del restaurante. El resultado es una extensión de marca sólida y reconocible, donde Fundador trasciende el producto para convertirse también en una experiencia. Porque cuando una marca entra en el espacio físico, su identidad deja de ser solo visual para convertirse en parte del lugar.