PASCUAL Hostelería

Hostelaria nace como una nueva marca propia de Pascual Profesional, concebida para ocupar un territorio intermedio: alejado tanto del posicionamiento premium como de los códigos básicos de cocina, y enfocado en aportar valor real y funcional al día a día del profesional hostelero. El reto consistía en construir una marca clara, reconocible y escalable, pensada para un público exigente, experimentado y poco dado a los discursos vacíos. El proyecto se desarrolló en colaboración con BOB Agency, partiendo de una definición estratégica en torno a propósito, tono de voz y valores, que planteaba una marca directa, valiente y transparente, capaz de construir confianza desde la claridad y la utilidad. La identidad se articula a través de un sistema visual sólido basado en la combinación cromática de azul y dorado, que aporta carácter y reconocimiento sin recurrir a códigos elitistas. El logotipo incorpora un gesto simbólico clave: la “O” de Hostelaria esconde una cuchara, un guiño sutil al oficio y al uso real del producto. Este recurso se complementa con un marco sinuoso inspirado en las formas orgánicas del entorno culinario —gorros de cocinero, masas o natas— que actúa como elemento estructural del sistema y facilita su aplicación en packaging y lineal. Porque cuando una marca se dirige a profesionales, el diseño no necesita exagerar. Necesita ser claro, útil y reconocible.
Hostelaria nace como una nueva marca propia de Pascual Profesional, concebida para ocupar un territorio intermedio: alejado tanto del posicionamiento premium como de los códigos básicos de cocina, y enfocado en aportar valor real y funcional al día a día del profesional hostelero. El reto consistía en construir una marca clara, reconocible y escalable, pensada para un público exigente, experimentado y poco dado a los discursos vacíos. El proyecto se desarrolló en colaboración con BOB Agency, partiendo de una definición estratégica en torno a propósito, tono de voz y valores, que planteaba una marca directa, valiente y transparente, capaz de construir confianza desde la claridad y la utilidad. La identidad se articula a través de un sistema visual sólido basado en la combinación cromática de azul y dorado, que aporta carácter y reconocimiento sin recurrir a códigos elitistas. El logotipo incorpora un gesto simbólico clave: la “O” de Hostelaria esconde una cuchara, un guiño sutil al oficio y al uso real del producto. Este recurso se complementa con un marco sinuoso inspirado en las formas orgánicas del entorno culinario —gorros de cocinero, masas o natas— que actúa como elemento estructural del sistema y facilita su aplicación en packaging y lineal. Porque cuando una marca se dirige a profesionales, el diseño no necesita exagerar. Necesita ser claro, útil y reconocible.



